1. Antes de estrenarlos, recuerda que puedes cubrirlos con una pomada o spray repelente al agua y polvo. Procura repetir este proceso cada dos semanas.

2. Puedes usar toallitas húmedas para evitar que cada vez que salgas se ensucien más. En cuanto al polvo, puedes limpiarlos con un cepillo para calzado.

3. Por nada del mundo los metas a la lavadora, ya que los desgastará y su blancura se transformará en amarillo.

Secadora vs tendedero

Aunque la secadora se inventó para facilitarnos la vida, sus altas temperaturas y el frote entre prendas pueden dañar sus fibras. Siempre que puedas elige el secado al aire libre, pero nunca directamente al rayo de sol, pues decolora las prendas. Además coloca pinzas en las costuras para evitar marcas en la ropa.

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